21 julio 2014

Aprender del pasado.



A veces, situaciones pasadas que nos han provocado dolor, tratamos de ignorarlas y "hacer como que" no han ocurrido.

Otras veces, aún peor, volvemos una y otra vez a la situación y nos preguntamos qué hicimos mal, le damos vueltas y tratamos de cambiarla y acomodarla a unos resultados positivos, sin embargo, sabemos que eso es imposible y sólo nos aporta más dolor.

Ni es bueno huir del pasado, tratando de ocultarlo en un oscuro baúl y tirar la llave, ni es bueno revivirlo una y otra vez buscando un desenlace alternativo. El pasado no se puede cambiar.

¿Qué hacer, entonces? Como aparece en la imagen de arriba, podemos aprender de él. Podemos volver a enfrentarnos a una situación complicada similar a otra ya vivida con la experiencia que nos aportó aquélla y enfocarla de otra manera, con soluciones alternativas. Y si no las hay, siempre podemos asumir los resultados sabiendo que hicimos cuanto estaba en nuestra mano. 

Sólo podemos pedirnos a nosotros mismos responsabilidades de lo que en verdad está en nuestra mano modificar. Aquello a lo que no tenemos acceso, no depende de nosotros, por lo tanto, es injusto culparnos por ello.

Usemos el pasado para aprender no para culpabilizarnos y sufrir.




13 mayo 2014

La misma situación o estímulo, según quien lo encare, puede pasar de ser lo más terrible a lo más hermoso.

Cambiemos nuestra actitud con respecto a los problemas. Es mejor enfrentarlos que huir de ellos o centrarnos sólo en la emoción que nos producen.

Si te paras a analizar el problema de una forma calmada, verás que siempre hallas una solución y si no la hay, siempre es mejor buscar la parte de aprendizaje del problema, que centrarse en el daño que nos haya podido causar. Es cierto que es humano sentirse dolido, desengañado, iracundo..., pero hay que tratar de no quedarse "sumergido" en esas emociones y aprender de la situación que nos creó el problema.




08 mayo 2014

Risoterapia

Risoterapia: Estrategia o técnica terapéutica basada en la risa, encaminada a mejorar el estado físico y mental de las personas. Y es que cuando reimos, y más si lo hacemos en grupo, se "contagia" y ayuda a mejorar no sólo el estado de ánimo, sino también es un coadyuvante de los tratamientos médicos o psicológicos.

 


Breve apunte sobre el creador de la risoterapia:
Hunter Doherty "Patch" Adams, mayormente conocido como el doctor de la risoterapia (Washington D. C., 28 de mayo de 1945), es un médico estadounidense, activista social, diplomático y escritor. Fundó el Instituto Gesundheit! en 1971. Cada año organiza un grupo de voluntarios de todo el mundo para viajar a distintos países, vestidos de payasos, en un esfuerzo por llevar el humor a los huérfanos, pacientes y otras personas.
Fuente: Wikipedia.