15 enero 2015

La parábola del amor


Hoy quiero compartir con todos vosotros una historia que me ha parecido enternecedora. La he visto en la página de Facebook de Olga Mateu Pérez, que a su vez extrae estas hermosas reflexiones que lee en diversos libros, revistas, páginas, etc., y tiene la amabilidad de compartir.

Es un bonito cuento sobre cómo el amor puede moldear hasta los "corazones" más duros. Y no me refiero al amor romántico solamente. Cuando hablo de amor, lo hago pensando en él en mayúsculas. Porque el amor no es sólo el de una pareja (sea como sea ésta). Hay mucho amor entre padres e hijos, hermanos, amigos, a veces el amor se muestra entre compañeros de trabajo. En resumen, el amor está en todas partes, como dicen en la película de Love Actually. Disfrutad la historia:


La Parábola del amor
Conseguiré moldearte ", le decía el hacha a un pedazo de hierro mientras descargaba toda su fuerza sobre él. Pero cada golpe que le daba, era ella la que iba haciéndose muescas en el filo, que pronto quedó totalmente inservible. " Ya me encargaré yo de este trabajo ", aseguró el serrucho mientras hincaba sus dientes en el trozo de metal, con el mismo resultado que la anterior herramienta.
Burlándose de sus anteriores compañeros, que habían fracasado en el intento, el martillo les dijo: " Apartaos de en medio, esto es un trabajo serio para gente preparada como yo". Pero sólo hicieron falta unos golpes para que el mango saliera volando.
En medio de semejante desconcierto, apareció una pequeña llama y les interrumpió : " ¿ Me dejan intentarlo a mí ?". Las tres herramientas se la miraron con incredulidad y soltaron una gran carcajada, pero ella no se dejó impresionar y cubrió con su cuerpecito el trozo de hierro. Lo abrazó y lo abrazó hasta lograr moldearlo. Del mismo modo, hay corazones duros capaces de resistir hachazos de ira, dientes de rabia y golpes de rechazo, pero por más "acorazada" que esté una persona, no podrá resistir la fuerza y el calor del amor, que todo lo puede.



05 diciembre 2014

¡No te rindas!

A veces, la situación no es precisamente fácil. Es el momento de parar, tomar aire, compartir con alguien querido nuestra emoción y seguir de nuevo intentándolo.
¡No te rindas!




25 noviembre 2014

25 de Noviembre. Día Internacional contra la violencia de género.

755. Se dice pronto. 755 mujeres asesinadas por sus parejas o ex-parejas en la última década en España. 755.
Me pongo a pensar, no ya en el número ya de por sí escalofriante, sino en las que aún siguen siendo agredidas de forma física o psicológica, en esta última década (ni siquiera voy a ir más atrás)... y os digo que me salen espontáneas las lágrimas. Por motivos personales sé qué sienten esas mujeres. Sé cómo les duele el alma. Sí, sonará muy de novela romántica, pero hay veces que lo sientes así: te duele el alma. Esto tiene que parar. Porque este número horroroso no es más que una muestra de la cantidad de ellas que morirán en otros países que no son "tan modernos". Afortunadamente, cada vez son más los hombres que ya no dicen aquéllo de: "ella se lo habrá buscado". Afortunadamente cada vez son más los hombres que si saben de un maltratador, lo desprecian.
Pero queda mucho por recorrer aún. En un experimento hecho hace unos días en un ascensor, un chico agredía a una chica (ambos actores) y de no sé cuántas personas ¡sólo una!, sólo una mujer le dijo: "o paras, o llamo a la policía".
Hacemos tanto daño si miramos a otro lado sabiendo que hay un caso de agresión de género, como si estuviéramos ayudándole a maltratarla.
755. ¡Basta ya !