18 febrero 2016

Artículo publicado


Hoy me voy a permitir "presumir" un poquito.

Estoy realizando un Máster en Sexología Clínica y Salud Sexual a través de la UNED y el curso pasado junto a una compañera y dos de los profesores que nos supervisaron, realicé una pequeña investigación sobre cómo cambian las actitudes femeninas y los conocimientos de sexualidad cuando se recibe información en un contexto lúdico, por ejemplo, en un "Tupper Sex".

¡Y nos han publicado el artículo en la Revista de Psicología Clínica y Psicopatología!

Así que estoy pletórica. Esto da aún más ganas de seguir estudiando y profundizando en aspectos tan importantes de la vida de una persona como su sexualidad, tan relacionada con la salud mental y física y con ser feliz.

Gracias a los que siempre me apoyáis contestando mil veces a mis interminables cuestionarios, no podría hacerlo sin vosotros.

El enlace a la revista:

LA PROMOCIÓN DE LA SALUD SEXUAL EN CONTEXTOS INFORMALES Y SU RELACIÓN CON LOS CONOCIMIENTOS Y LAS ACTITUDES SEXUALES DE LAS MUJERES


15 febrero 2016

Spiderman y los Superpelones

Después del día de San Valentín, el día del amor y la amistad, viene un día del que muy poca gente se acuerda o simplemente, no han oído hablar de él. O quizá peor aún, se eclipsa por el bombardeo de los medios acerca del día 14 de febrero. Hablo del 15 de febrero, Día Internacional del Niño con Cáncer.
Cáncer. Terrorífica palabra que nos hace pensar en esa tremenda enfermedad que sufren miles de personas en el mundo todos los años.
Y si además, la padece un niño, ya la sensación de impotencia que sentimos es tremenda. Todos pensamos que es injusto que un niño tenga que enfrentarse a algo tan duro como es el cáncer, no sólo para él, sino para todos los que lo rodean y lo quieren: familiares y amigos.
Pero lamentablemente, sólo en España, cada año reciben un diagnóstico de cáncer 1.100 niños con el impacto que significa esto para el niño y su familia.
La Asociación Española contra el Cáncer nos informa de los siguientes datos epidemiológicos:
-          El cáncer se distribuye en la población de diversas maneras, correspondiendo un 30 % a las leucemias.
-          Hay una predominancia del cáncer entre los varones, registrándose un 57% en niños y un 43% en niñas.
-          Hay una supervivencia alta, un 75% a los diagnosticados de 5 años.
-          La edad con mayor porcentaje, distribuido por edad, es de 1-4 años, con un 35.7%
Tristemente, el cáncer no se puede prevenir en niños. Por lo que la Investigación en este campo es fundamental y todo lo que se invierta en ella, redundará en beneficio de los niños que padecen algún tipo de cáncer y de sus familias, tanto en la fase de diagnóstico (mejorando técnicas ya existentes y elaborando otras nuevas) como en la de tratamiento.
Pero lo que sí se puede hacer es concienciar a la población sobre la existencia del cáncer infantil, sobre cómo podemos ayudar y ahí entra en escena alguien muy especial, del que me gustaría hablar.

Spiderman. El Súper Héroe de la Donación de Médula Ósea.

No sé mucho de él. Sólo sé que es policía, que se llama Edu, que es muy joven (unos 26 años) y que recorre los hospitales de manera gratuita, vestido de Spiderman, para alegrar a los niños hospitalizados por el cáncer y de paso, concienciar a la población de que el cáncer infantil existe y de que con una donación de médula ósea, se puede salvar la vida a un niño. Lo que sí sé a ciencia cierta es que es un verdadero Súper Héroe. Sé que es un joven que su tiempo libre lo dedica a llevar sonrisas a niños enfermos, en lugar de usarlo para, por ejemplo, jugar a videojuegos o salir “de marcha”.
Según he leído, la idea la sacó de ver a un padre disfrazarse de Spiderman delante de su hijo enfermo de cáncer y al ver la alegría que irradiaba el niño, decidió que llevaría esa alegría y esa sonrisa a la cara de muchos niños enfermos de cáncer. Y lo hace, vaya si lo hace.
Uno de los objetivos de su encomiable labor es hacernos ver que la donación de médula ósea es algo bastante sencillo, no requiere grandes intervenciones y el resultado es increíble: se le ofrece a un niño la oportunidad de vivir, ¡ahí es nada!
Si queréis conocerlo, o queréis que vaya a ver a algún niño enfermo o, simplemente informaros y apoyarlo en su excelente labor, visitad su página Spiderman y los Superpelones
Para terminar, y dejando clara mi total admiración por la labor de Spiderman/Edu, voy a utilizar unas palabras suyas: los verdaderos súper héroes son los niños enfermos de cáncer (los Superpelones)  y sus familias, por la lucha constante que mantienen contra la enfermedad día a día y por no dejar que la esperanza los abandone nunca.


04 diciembre 2015

LA TRISTEZA Y LA FURIA


Hoy estoy "sensiblona". Quizá porque se aproximan las fechas en que voy a volver a ver a mi hijo. Quizá porque desde ayer tengo un brote de ciática de esos de "no te menees" (nunca mejor dicho).

Así que hoy os voy a compartir un cuento de los de Jorge Bucay del libro "Cuentos para pensar", que espero que os sirva, cuanto menos, para reflexionar sobre vuestra furia.

Y también, cómo no, tratar de entender y ser amable con el que manifiesta furia a pesar de que sea lo que menos os apetece en ese momento.

Sed felices.



La Tristeza y la Furia


En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...
Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber porqué- se baño rápidamente y mas rápidamente aun, salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.