25 noviembre 2014

25 de Noviembre. Día Internacional contra la violencia de género.

755. Se dice pronto. 755 mujeres asesinadas por sus parejas o ex-parejas en la última década en España. 755.
Me pongo a pensar, no ya en el número ya de por sí escalofriante, sino en las que aún siguen siendo agredidas de forma física o psicológica, en esta última década (ni siquiera voy a ir más atrás)... y os digo que me salen espontáneas las lágrimas. Por motivos personales sé qué sienten esas mujeres. Sé cómo les duele el alma. Sí, sonará muy de novela romántica, pero hay veces que lo sientes así: te duele el alma. Esto tiene que parar. Porque este número horroroso no es más que una muestra de la cantidad de ellas que morirán en otros países que no son "tan modernos". Afortunadamente, cada vez son más los hombres que ya no dicen aquéllo de: "ella se lo habrá buscado". Afortunadamente cada vez son más los hombres que si saben de un maltratador, lo desprecian.
Pero queda mucho por recorrer aún. En un experimento hecho hace unos días en un ascensor, un chico agredía a una chica (ambos actores) y de no sé cuántas personas ¡sólo una!, sólo una mujer le dijo: "o paras, o llamo a la policía".
Hacemos tanto daño si miramos a otro lado sabiendo que hay un caso de agresión de género, como si estuviéramos ayudándole a maltratarla.
755. ¡Basta ya !

04 septiembre 2014

Día Mundial de la Salud Sexual 2014


Hoy es el  Día mundial de la Salud Sexual, cuyo lema este año es: "La salud sexual: el bienestar de la sexualidad".

Y es que no hay salud sin bienestar, ¿a que no? Ni bienestar sin salud, "tanto monta..." Y, desde luego, gran parte del bienestar que subjetivamente siente una persona, está modulado por cómo se siente acerca de su sexualidad.

Por eso, es fundamental disfrutar nuestra sexualidad desde la libertad, sin coacciones, sin obligaciones, siendo respetados y respetando la diversidad sexual. Porque hay muchas formas de disfrutar de la vida sexual. Y todas son válidas siempre que no invadan los espacios y derechos de las demás personas.

No olvidemos que somos seres sexuales desde el principio hasta el fin de nuestros días. Y una adecuada educación desde la niñez acerca de nuestra sexualidad y de nuestros derechos, redundará en unos adultos sanos sexualmente y, por ende, más felices.

Hay muchos comportamientos de la vida de un adulto sexualmente sano, sólo mencionaré unos cuantos, pero son muchos más y tenemos que tratar de llevarlos a cabo de manera libre. Un adulto sexualmente sano:
Evita la manipulación y explotación de las personas de cualquier género.
Expresa su sexualidad de manera libre y congruente con sus valores.
Planifica de manera adecuada y libre su reproducción.
Es tolerante con las diferentes personas, sus valores y modos de vida sexuales.
Evita contrar y transmitir infecciones de transmisión sexual.
Disfruta su sexualidad y la expresa durante toda su vida.

Hágámoslo, expresemos y disfrutemos nuestra sexualidad a lo largo de toda nuestra vida.

¡Feliz día Mundial de la Salud Sexual!


11 agosto 2014

Saluda, hombre ¡que no cuesta tanto!

EL SALUDO DE CADA DÍA.

Un hombre que trabajaba en una planta empaquetadora de carne en Noruega entró, cumplido ya el horario de su jornada laboral, en una cámara frigorífica para acabar de inspeccionar una partida de vacuno que acababa de llegar. Cuando quiso salir, se dio cuenta de que la pesada puerta se había cerrado de improviso dejándolo encerrado dentro.
Aunque gritó pidiendo auxilio para que alguien le viniese a ayudar, todos sus compañeros se habían ido ya a casa. Además, el grosor de la puerta era tal que, de haber alguien aún en la planta, no le habrían oído. Llevaba ya cinco horas atrapado y estaba a punto de congelarse cuando la puerta, milagrosamente, se abrió y el vigilante de seguridad de la fábrica entró para rescatarlo.
Cuando le preguntaron al guarda cómo se le había ocurrido buscar allí si no era parte de su rutina, respondió: «Llevo 35 años trabajando en esta empresa. Cientos de trabajadores pasan ante mí cada día y él es el único que me saluda a la entrada y a la salida. Para el resto soy invisible. Hoy me dijo “¡hola!” a la entrada pero no le escuché decir el habitual “¡hasta mañana!” a la salida. De modo que pensé que debía de estar en algún lugar del edificio y, probablemente, con problemas». 




Se ha ido perdiendo algunas buenas costumbres como saludar cuando entramos a un sitio o despedirnos cuando nos vamos. No, no creo que ahora tengamos menos educación. Simplemente, nos hemos individualizado tanto, que ni nos acordamos de "salir de nuestro mundo" y pararnos a ver al que tenemos alrededor.
La historia que comparto no sé si es cierta o no (la he encontrado en la Red) pero está claro que en ese caso el saludo propició la supervivencia del hombre que se tomaba la molestia de fijarse en los demás y compartir un "hola". En la mayoría de los casos, un saludo no nos va a salvar la vida, claro que no, pero nos va a alejar, eso sí, de esa laguna que cada día es más grande: la falta de socialización. Nos vamos encerrando en nuestro círculo y cada vez nos cuesta más relacionarnos. Cada vez hay más personas con problemas de habilidades sociales. Y me parece muy importante, pues si no sabemos desenvolvernos con nuestros congéneres, pocos objetivos vamos a poder cumplir. Y sí nos llenaremos de frustración, de ira, de decepciones y yo me pregunto ¿acaso eso no es ir muriendo poco a poco?

Al final resulta que sí, que acostumbrarnos a compartir un saludo y una sonrisa sí nos puede "salvar la vida".

Así pues, hasta pronto y os envío una sonrisa y un guiño ;)