07 abril 2014

7 de abril, Día Mundial de la Salud.


Cada año, el día 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, como conmemoración de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1948.

Cada año, también, la OMS elige un tema relacionado con algo que resulta de prioridad en la Salud Pública. Este año le toca el turno a las enfermedades transmitidas por vectores.

¿En qué consiste una enfermedad transmitida por vectores?

Las enfermedades transmitidas por vectores son aquéllas en las que un organismo transmite un patógeno (algo que desarrolla y transmite una enfermedad) de una persona o animal infectado a otra.
En este año 2014, la OMS se centrará sobre todo en vectores muy conocidos como los mosquitos, las chinches, las garrapatas, etc. Sin ir más lejos, la picadura de un mosquito puede transmitir dengue, paludismo leishmaniasis, etc. Y son enfermedades que se podrían evitar. Sin embargo, en las zonas más pobres de la tierra se siguen padeciendo en altas tasas.

Se tratará, ante todo, de que la población se conciencie del peligro de las enfermedades vectoriales; también se animará a la gente a que se proteja de posibles contagios tomando medidas preventivas sencillas, como dormir debajo de mosquiteras, llevar ropa adecuada que proteja contra las picaduras, usar repelentes de insectos, etc.

Aunque en nuestro país estos contagios son menos virulentos y mortales que en otras latitudes, no debemos dejar a un lado la prevención y protegernos de las picaduras de mosquitos y otros insectos.

No debemos olvidar que la salud tanto física como mental son prioritarias para ser felices. Y que la salud no es sólo la ausencia de enfermedad.

Fuente: 
Página de la OMS    http://www.who.int/campaigns/world-health-day/2014/es/


Protege a tus hijos de pederastas. VÍDEO UNICEF.


En este vídeo, compartido en Youtube por UNICEF Chile, podemos ver que es relativamente fácil acercarse a los niños y llamar su atención con cualquier cosa llamativa: colores bonitos, algo dulce.
El vídeo va dirigido más que nada a los padres, para que no se descuiden y estén atentos a los niños y les eduquen (a mi entender, lo más importante). Así evitaremos acosos sexuales y violaciones.


Fuente: Youtube. UNICEF Chile.




21 marzo 2014

¿Qué es la felicidad?

Ayer, 20 de marzo, se celebró el Día Internacional de la Felicidad. ¡Qué bien suena eso! Pero… ¿qué es realmente la felicidad?

A lo largo de siglos y siglos de historia de la humanidad, las mujeres y hombres han buscado la felicidad como un destino, como un objetivo que ha sido perseguido sin cuartel a veces, incluso, a costa de perderla al buscarla. Porque la felicidad no se puede definir de una forma concreta. Para cada cultura ser feliz significa una cosa distinta. Cada persona puede percibir la felicidad de un modo totalmente diferente de otra y, sin embargo, considerarse felices ambas con cosas muy dispares.

Considero la felicidad como un camino, no como un destino. Es algo que está en el día a día. Cuántas veces hemos perdido momentos maravillosos, situaciones llenas de dicha, por seguir empeñados en buscar esa tan ansiada “gran felicidad”. Y quizá no exista esa felicidad con mayúsculas. Es preferible ser feliz cada día disfrutando de lo que la vida nos depara, convirtiendo una sonrisa en algo más que un gesto, aspirando con fuerza el aire y dejarlo penetrar en nuestro cuerpo, llenándonos de vida.


 Ser feliz puede consistir en disfrutar de un café con un amigo o amiga y sonreír juntos durante un buen rato. La felicidad está, con toda probabilidad,  en la sonrisa de tu hijo cuando te ve llegar a casa. Está en los colores de la primavera que ayer empezó y que se nos ofrecen deslumbrantes y casi “explotan” en nuestros sentidos.

Quizá se encuentre ahí agazapada la felicidad en la mano de tu pareja cuando simplemente paseáis juntos en silencio, sin decir nada, pero compartiendo todo. O en ese momento de beneficiosa soledad, en el que “miramos hacia adentro” y aprendemos a conocernos y a querernos de una manera más grande y mejor.


En resumen, quizá haya miles de felicidades, tantas como personas, y todas tan a mano que es absurdo dejar pasar esa dicha diaria para dedicarse a buscar una hipotética gran felicidad que quizá nunca llegue. Acordémonos de ese dicho de los árboles que nos tapan el bosque.

Pero… ¿podemos ayudarnos a nosotros mismos a ser más felices? Sin duda alguna. No, no hay fórmulas mágicas y para cada uno habrá cosas concretas que nos faciliten ese sentirnos bien, llenos de vida y de alegría y con ganas de seguir adelante, motivados e ilusionados.

Sin embargo, es cierto que hay una serie de actitudes y pautas de conducta que nos pueden ayudar a sentirnos mejor con nosotros mismos y con lo que nos rodea. En definitiva, a ser más felices. 

  •  Sonríe todos los días tanto como puedas.
  • Preocúpate de las cosas en el momento justo; no adelantes acontecimientos que te reporten tristeza.
  • Dedica cada día un tiempo para ti y disfrútalo, sin remordimientos ni sentimientos de culpa.
  • Abraza a tus amigos y seres queridos cuando te apetezca. Es gratis y muy reconfortante.
  • Pide ayuda cuando la necesites. Nadie es autosuficiente, todos necesitamos de todos.
  • No te sobrecargues de trabajo. Realiza las tareas de manera secuencial y establece prioridades.
  • Aprende a valor el “soy” y usa el “quiero ser” no el “debo ser”. Te quitarás un gran peso de encima.
  • Quiérete mucho, pues sólo así querrás a los demás de una forma adecuada.

Fotos: Juan M. Romero (Chao).